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Los contenidos periodísticos que se publican en este resumen informativo son responsabilidad exclusiva de sus medios emisores y no representan, de manera alguna, la opinión de la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas.
México, D.F, 8 de mayo de 2010
EZLN
Piden al CFBC actuar de manera responsable
Actuar con ética, responsabilidad y profesionalismo, pide la Asociación Molino de Los Arcos al Centro de Derechos Humanos "Fray Bartolomé de Las Casas" (CDHFBC) en relación a las denuncias de personas que se escudan en el zapatismo para apropiarse ilegalmente de tierras. (Cuarto Poder. Se anexa)
Genealogía de las rebeliones
En entrevista a Adolfo Gilly realizada por la revista argentina Sudestada que aparece en su número 88, Buenos Aires, 1º de mayo de 2010, éste dice que “toda lucha radical de masas, armas en mano, contra el despojo, la explotación, la humillación y el desprecio, como fue la Revolución Mexicana, tiene una dinámica interior anticapitalista, como la tiene hoy la lucha de los pueblos indígenas de Chiapas y la de su Ejército Zapatista de Liberación Nacional. (La Jornada. Se anexa)
CHIAPAS
Invoca Calderón a Dios en gira de trabajo por Chiapas
El Presidente Felipe Calderón Hinojosa pidió "al cielo y al Dios que cuida y protege a San Juan Chamula que ilumine a los gobernantes para gobernar y trabajar siempre, especialmente a favor de los más pobres". En un mensaje ante más de cinco mil indígenas y ataviado con el traje tradicional chamula, el mandatario federal manifestó que "este pueblo está en el corazón de cada mexicano y como mexicano me emociona mucho estar en este lugar donde palpita México". El Presidente comenzó su gira por Chiapas en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, donde a las 12:00 horas inauguró el Hospital de las Culturas, el cual tuvo una inversión de 230 millones de pesos. Al concluir el acto en San Cristóbal, la comitiva presidencial se dirigió por tierra a San Juan Chamula, y en la comunidad de La Ventana hizo un alto para dar el banderazo de la primera etapa de la ampliación y modernización de la carretera que comunica a esta ciudad con San Cristóbal. Al llegar a la cabecera de Chamula a las 13:00 horas, fue ataviado con el traje de ese lugar: chuj negro, que puede ser blanco, sombrero y un pañuelo blanco que envuelve la cabeza. Además le fue entregado el bastón de mando. Acompañado por las autoridades de San Juan Chamula, Felipe Calderón inauguró en seguida el Mercado Municipal que tuvo una inversión de 45 millones de pesos. En su mensaje Juan Sabines aseveró que Calderón Hinojosa es el primer presidente en 30 años en llegar a este lugar, al tiempo que destacó que en estos tres años ha destinado a Chiapas cerca de 5 mil millones de pesos para agua potable, sistemas de drenaje, letrinas, baños ecológicos, pisos firmes, caminos, escuelas, mercados y hospitales, lo que representa tres veces lo que se invirtió en el sexenio anterior.
Informó que "para seguir construyendo el desarrollo y el clima de paz que guardan los Altos de Chiapas", el mandatario federal "nos acaba de autorizar los recursos para rehabilitar la Escuela 'Benito Juárez' y realizar el tramo carretero ZaclamantónYitic". Posterior a la visita que el mandatario federal realizó en el municipio de San Juan Chamula, se dirigió a la ciudad de Comitán de Domínguez para inaugurar el Hospital General de Comitán. Se informó que al término del evento el presidente Felipe Calderón partió rumbo a Costa Rica como parte de una visita de Estado. (Cuarto Poder, Chiapas Hoy, Diario de Chiapas, El Heraldo de Chiapas, La Jornada, El Universal, Excelsior, Crónica)
En Chiapas, comuneros evalúan formas para defender los recursos minerales
Hermann Bellinghausen escribe desde San Cristóbal de las Casas, Chiapas, la defensa de recursos y territorios indígenas y campesinos está en el centro de la lucha social en Chiapas. Para confirmarlo, comuneros y organizaciones de la región Sierra Fronteriza iniciaron el Foro en defensa de nuestros recursos minerales, en el ejido Nueva Morelia, municipio de Chicomuselo. Ahí intercambiaron información respecto de la defensa de los recursos minerales desde los espacios comunitarios, de organizaciones y hasta parroquias ‘comprometidas con la defensa de la vida’. Similares pensamientos y experiencias se manifestaron en el Seminario Internacional África, Asia, Oceanía, Norteamérica, México: Crisis Global y Movimientos Sociales Otros, que concluyó la noche del jueves en San Cristóbal de las Casas. (La Jornada)
ASUNTOS RELIGIOSOS
Suman nueve heridos por balacera de evangélicos a católicos en Chiapas
Indígenas evangélicos de la comunidad de San Gregorio, del municipio de Huixtán, agredieron a balazos a pobladores católicos, con resultado de nueve lesionados, dos de ellos de gravedad, informaron fuentes gubernamentales. Explicaron que los hechos ocurrieron, cuando los católicos trataron de cortar el servicio de agua potable a los protestantes, en represalia porque se negaron a cooperar con 30 pesos para la celebración de la fiesta de la Santa Cruz el pasado 3 de mayo. Dijeron que la decisión de suspenderles el servicio de agua se tomó durante una reunión que comenzó a las 14 horas, y de la cual varios evangélicos que habían asistido se retiraron porque el grupo contrario trató de retenerlos. Familiares de los heridos afirmaron que los protestantes “sacaron fusiles R-15, conocidos como cuernos de chivo, y dispararon” contra los católicos. Al parecer, las autoridades correspondientes recogieron más de 15 casquillos percutidos de grueso calibre. Un dirigente evangélico que pidió el anonimato dijo que los protestantes “ya están cansados de tantas agresiones de parte de los católicos, y tuvieron que contestar; ya no hay otra salida”. Dijo desconocer si del lado de los evangélicos hubo lesionados. (La Jornada, Cuarto Poder)
ARTÍCULOS, COLUMNAS Y EDITORIALES
México 2010: los pobres toman las armas
Jaime Avilés escribe en su columna Desfiladero que “como en 1810, cuando se rebelaron contra el colonialismo español; como en 1910, cuando se levantaron contra el porfiriato, los pobres de México han vuelto a empuñar las armas, ahora en 2010, para luchar de nuevo contra el espantoso destino que los ricos se obstinan en imponerles. Hay sin embargo profundas y marcadas diferencias entre los estallidos sociales de hace 100 y 200 años y el de hoy. La más obvia: aquéllos fueron promovidos por dirigentes políticos, que llevaron a las masas a la lucha violenta en busca de soluciones colectivas a problemas comunes.
Quienes participan en el alzamiento actual, lo hacen bajo las órdenes de empresarios clandestinos y persiguen objetivos individuales. En los tres momentos históricos –1810, 1910, 2010–, la concentración de la riqueza en pocas manos, la expansión acelerada de la miseria, los privilegios inaceptables de una burocracia autoritaria, sorda, ciega y corrupta; la injusticia sistemática en perjuicio de los más débiles, la ausencia de perspectivas de cambio a corto y mediano plazos, la falta de espacios de negociación para acordar salidas pacíficas, detonaron, en cada caso, una guerra civil.. La de 2010 es consecuencia del desmantelamiento del Estado nacional que en 1982 iniciaron De la Madrid y Salinas, y culminaron Zedillo, Fox y Calderón. Lo que comenzó, en diciembre de 2006, como una maniobra autoritaria para garantizar la permanencia en el poder de un gobierno de facto –la llamada ‘guerra contra el crimen organizado’, que fue sólo un pretexto para sacar al Ejército a las calles en defensa de un tiranito muerto de miedo– desató en menos de cuatro años una verdadera guerra civil. ¿Cuánto durará esta nueva guerra civil, que cubre de sangre a diario una creciente porción de México? Un nuevo ciclo ha comenzado en la historia de México: como en 1810, como en 1910, los pobres han vuelto a tomar las armas. Todo análisis político de corto, mediano y largo plazos, desde ahora, tendrá que partir de esta certeza. Calderón lo logró: el país está en guerra. (La Jornada)
Repudio mundial a atentado en Oaxaca
Gloria Muñoz Ramírez escribe en su columna Los de Abajo que “la primera semana de mayo arrancó con la indignación nacional e internacional por el asesinato en Oaxaca de los activistas y defensores de derechos humanos Beatriz Cariño y Jury Jaakkola; la marcha de los trabajadores de abajo por el centro de la ciudad de México (trabajadoras sexuales y carretilleros, entre otros), exigiendo sus derechos; el plantón de la Red contra la represión y la solidaridad, de la otra campaña, en el Zócalo capitalino, por la liberación de 35 presos políticos; y la marcha y concentración convocada por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco, en el cuarto aniversario de la brutal represión que mantiene en prisión a 12 de sus integrantes. Una semana de protesta en las calles de México y en muchas partes del mundo. El asesinato aún impune de la mexicana Beatriz y del finlandés Jury, convocó manifestaciones y alertas. ¿Qué sigue?, se preguntan en Francia, Grecia, España, Alemania, Italia, Estados Unidos, Canadá, Argentina y, sobre todo, en Finlandia, de donde era originario Jury.” (La Jornada)
Por el derecho a la educación
En El Correo Ilustrado, Brenda Porras, del Colectivo Acción Inteligente de Desempleados y Estudiantes (Caides), adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona e integrantes del sector de trabajadores región centro de la otra campaña,informa: “Quienes detentan el poder del sistema económico neoliberal del capitalismo han implementado una serie de medidas para excluir a l@s trabajador@s, indígenas, jóvenes y a los diferentes grupos explotados en educación, salud, alimentación, vivienda, trabajo y tierra. Por medio de esta carta queremos realizar una protesta, ante la marginación una vez más de quienes aspiramos a contar con un derecho fundamental, como es la educación. En específico, de la maestría en estudios latinomericanos, donde se ha rechazado en su primera fase a más de la mitad de los aspirantes, y en la segunda se rechazará de nuevo a otra parte, aceptando a sólo 66 de 177 mujeres y hombres en busca de un mejor futuro. Pero en general de tod@s aquell@s que han sufrido el rechazo de las instituciones educativas controladas por el Estado neoliberal capitalista en México y el mundo. En nuestro compromiso solidario, hacemos llegar a través de este diario esta denuncia, por una educación gratuita e incondicional a los diferentes grupos explotados, a favor de sus intereses y no de los grupos dominantes capitalistas. (La Jornada)
TEXTOS
Piden al CFBC actuar de manera responsable
Manuel Martínez/Cuarto Poder
Actuar con ética, responsabilidad y profesionalismo, pide la Asociación Molino de Los Arcos al Centro de Derechos Humanos "Fray Bartolomé de Las Casas" (CDHFBC) en relación a las denuncias de personas que se escudan en el zapatismo para apropiarse ilegalmente de tierras.
El documento está dirigido a Diego Cadena, presidente de dicho Centro y lo firman los representantes de las 53 familias que el 7 de marzo de 1994 ocuparon las 241 hectáreas en las reservas ecológicas "Gertrude Duby" y "Francisco Pellizi", en San Cristóbal.
Los miembros de la agrupación Molino de los Arcos, se dicen inconformes con relación a los comunicados de prensa que el prestigiado centro defensor ha emitido por Internet a favor de falsos integrantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) que dicen ser posesionarios desde 1994 de las tierras que ellos ocuparon.
"Lamentamos que el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas se preste para apoyar a grupos de personas que manchando la imagen del EZLN y la del propio Centro, realizan denuncias con información falsa con la que tratan de engañar a las autoridades y a la opinión pública, diciendo que son posesionarios de las Reservas Ecológicas 'Gertrude Duby' y 'Francisco Pellizi' desde 1994."
Por lo anterior, piden al Centro "actuar con ética, responsabilidad, imparcialidad, profesionalismo, y que antes de publicar las denuncias de personas como las que se escudan en el zapatismo para apropiarse ilegalmente de las tierras que ocupamos, investiguen y obtengan la versión de los demás actores, como somos nosotros, las autoridades y la Junta de Buen Gobierno de Oventic del EZLN, como lo hicimos nosotros".
Explican que ellos acudieron a la Junta de Buen Gobierno para que les informaran si las personas que están destruyendo y negociando con las tierras de las reservas realmente son zapatistas.
"Los integrantes de la Junta de Buen Gobierno fueron muy claros al decirnos que revisaron sus padrones y que ninguno de ellos aparece registrado como miembro de la organización y que por lo tanto no los reconocen como miembros del EZLN."
Genealogía de las rebeliones
La Jornada (Entrevista a Adolfo Gilly realizada por la revista argentina Sudestada que aparece en su número 88, Buenos Aires, 1º de mayo de 2010.)
–¿Qué características de la cultura campesina le dieron fuerza al movimiento revolucionario liderado por Zapata?
–Durante las últimas décadas del siglo XIX y la primera del siglo XX, la expansión de las relaciones capitalistas sobre el territorio de la República Mexicana condujo a una nueva oleada de despojo de las tierras de los pueblos indios en el centro y el sur, y de las tierras de los campesinos pobladores del norte.
Este despojo fue amparado por el régimen de Porfirio Díaz y llevado a cabo por las haciendas azucareras en Morelos, ganaderas en el norte, cafetaleras en el sur y de diverso tipo a lo largo y lo ancho del territorio, a medida que se expandían la red ferroviaria, la circulación monetaria, la moderna explotación de los yacimientos minerales y el comercio exterior.
Como en toda la historia del capital, hasta hoy, el despojo y la apropiación de los bienes comunes fue uno de los sustentos de esa expansión.
Los pueblos de Morelos, al sur de la ciudad de México, organizaron su guerra campesina, bajo la dirección de Emiliano Zapata, sobre la base de sus relaciones comunitarias transmitidas por generaciones desde tiempo inmemorial.
Los campesinos del norte de México, en especial en los estados de Chihuahua y Durango, la organizaron sobre sus tradiciones y formas de lucha para conquistar y defender sus tierras contra las etnias indígenas, antiguas pobladoras de esas mismas tierras del norte de México y el oeste de Estados Unidos, y después contra la expansión de las haciendas y el despojo de los pueblos. Por diversos modos y razones, la herencia cultural norteña fue de autonomía de los municipios, defensa armada y control por parte de los pueblos de los bienes de uso común: bosques, praderas, ríos, aguas, montañas.
Cuando a inicios del siglo XX la división y las disputas de poder dentro de la clase dominante presentaron la ocasión propicia, el renovado asalto de los dueños del capital contra esos bienes fue resistido y combatido por los pueblos del norte y del sur recurriendo a las formas de organización transmitidas durante generaciones por la historia de cada región.
Ese entramado hereditario incluía el uso de las armas y del caballo. Los campesinos del sur encabezados por Emiliano Zapata y otros jefes locales, los del norte –muy diferentes en costumbres y modos– liderados por Francisco Villa y los dirigentes de cada pueblo crearon los dos mayores ejércitos, dirigidos por campesinos, que haya conocido la historia del continente desde Alaska hasta la Tierra del Fuego.
A inicios de diciembre de 1914, en el punto culminante de la movilización y de la guerra campesina, esos ejércitos –la División del Norte y el Ejército Libertador del Sur– ocuparon la ciudad de México, mientras el ala liberal-burguesa de la Revolución, encabezada por Venustiano Carranza, terrateniente y ex gobernador, se replegaba al puerto de Veracruz.
Esta es una de las mayores hazañas de los campesinos y los indios en el continente, comparable –en tiempos y bajo formas muy diferentes– a la toma insurreccional de La Paz, Bolivia, en abril de 1952, y a las dos tomas de La Paz en 2003 y 2005 por los pueblos indios del Altiplano y los pobladores y trabajadores de El Alto y de las minas.
–¿Cuál es el lugar del zapatismo agrario en el proceso revolucionario con respecto a otros movimientos?
–El zapatismo fue el movimiento que, en su Plan de Ayala de fines de 1911 y en documentos posteriores, propuso los programas más avanzados de reparto radical de tierras y organización comunal del gobierno de los pueblos y de la República entera, un programa de contenido y dinámica anticapitalista. Entre 1912 y 1918 los puso en práctica y mantuvo su gobierno propio en la región en lo que ha sido llamado la Comuna de Morelos.
La División del Norte, con decenas de miles de hombres y mujeres bien armados, pertrechados y organizados, fue el más poderoso ejército campesino organizado en México y en América Latina. Destrozó en una serie de grandes batallas al Ejército federal y fue decisivo en la conquista de la capital y en la victoria de la Revolución, aun cuando los gobiernos posteriores hayan sido encabezado por sus enemigos dentro de la misma Revolución, Venustiano Carranza y Álvaro Obregón.
Pero esta forma de masas en armas de esa Revolución, con dos grandes ejércitos campesinos autónomos, fue decisiva para determinar el carácter democrático-radical y agrarista de la Constitución aprobada en febrero de 1917, sustento de las reformas radicales del cardenismo de los años 30.
–¿Cómo se entiende la forma discontinua en que se desarrolla la Revolución, y cómo influyó esto en la conciencia de las masas?
–La respuesta exigiría un libro, y aun así... Todas las grandes revoluciones, desde la francesa de 1789 hasta la rusa de 1917 y las revoluciones coloniales que cubren el entero siglo XX, atraviesan vicisitudes tales, porque una revolución es un proceso turbulento y no un instante mágico en el tiempo.
La mejor explicación que conozco de esas razones está en el prólogo de León Trotsky a su Historia de la revolución rusa, texto clásico sobre la dinámica interna de las revoluciones.
–¿Qué elementos hicieron que una revolución “agraria” alcanzara una dimensión “anticapitalista”?
–La Revolución Mexicana, si se le puede dar una definición sin caer en esquemas, sería a mi juicio una revolución campesina, agraria y democrática-radical, con diversas fuerzas sociales en su composición y con cambiantes alianzas, en sucesivos conflictos políticos y de clase durante el curso mismo de la revolución.
Toda lucha radical de masas, armas en mano, contra el despojo, la explotación, la humillación y el desprecio, como fue la Revolución Mexicana, tiene una dinámica interior anticapitalista, como la tiene hoy la lucha de los pueblos indígenas de Chiapas y la de su Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Pero esto no quiere decir necesariamente socialista, lo cual implica una propuesta y un programa específico de reorganización de la entera vida social, como en Rusia en 1917 o en Cuba en 1959-1961.
No veo esto como un defecto o como una carencia, sino como un resultado de la experiencia alcanzada por cada pueblo en cada momento de esa historia en que, otra vez, se subleva contra los agravios y la injusticia acumulados. Las formas de la organización de esos pueblos insurgentes, en cada caso, son resultado de una acumulación de sus experiencias, incluso programáticas, y de su historia. Sólo así se puede explicar la fantástica sucesión de huelgas generales y de organización sindical y de empresa en la historia de los trabajadores en Argentina, mientras en México esa historia está arraigada en rebeliones armadas, organización comunitaria de honda raíz indígena, municipios autónomos, tradiciones anarquistas y movimientos nacionalistas y agrarios de masas.
Eso fue el cardenismo de los años 30 del siglo pasado: unos 20 millones de hectáreas fueron repartidas en propiedad ejidal común, se nacionalizó el petróleo, se organizaron sindicatos de masas, se afirmó el derecho laboral y el gobierno mexicano dio apoyo irrestricto, en armas y dinero, a la revolución y a la república española.
Nada de esto se borra de la memoria histórica transmitida por generaciones en un país determinado, como no se borran en Argentina o en Chile las hondas experiencias y tradiciones de organización sindical, de huelgas obreras y populares y de ocupaciones de fábricas.
Cada vez que un nuevo ascenso de movilizaciones y demandas abre camino a nuevas experiencias, este ascenso parte, en su organización, de lo vivido y creado por las generaciones anteriores, no de copiar lo que en otros países se hizo. Algo similar sucedió, dicho sea al pasar, en la revolución cubana, uno de cuyos antecedentes en los años 30 fue el movimiento antimperialista, socialista e insurreccional de Antonio Guiteras.
Paco Ignacio Taibo II ha escrito al respecto una reciente y magnífica biografía de Guiteras. Vale la pena leerla para remontarse a la genealogía cubana de Fidel Castro, del Movimiento 26 de Julio y del radicalismo de su revolución, que no vino del comunismo soviético sino de la historia de Cuba.
–¿De qué manera considera que permaneció el ideario zapatista a lo largo del siglo XX?
–El zapatismo quedó como el programa, la actitud y el mito inspirador de cada lucha campesina e indígena hasta el México de nuestros días. Incluso el PRI y el PRD, como partidos establecidos dentro del aparato estatal, lo invocan por oportunismo y conveniencia. Nadie les cree, ni sus votantes: si los votan, es por otras razones políticas de cada momento.
No creo, en cambio, que el EZLN esté haciendo lo que algunos llaman una “apropiación ideológica”. La rebelión indígena armada de enero de 1994 encabezada por el EZLN ha mostrado tener pleno derecho, por sus acciones, sus formas de organización y sus documentos programáticos, a invocar la herencia y la tradición del zapatismo de la Revolución de 1910-1920.
En cada país, y aun en cada región, las revueltas, rebeliones y revoluciones tienen una genealogía propia. En la mayoría de los países de América Latina esa genealogía tiene, entre sus varias ramas, tradiciones del anarquismo y del sindicalismo revolucionario de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX: Argentina, Uruguay, Brasil, Bolivia, Chile, Perú, hasta llegar a México y a Cuba. En el norte de México influyeron a principios del siglo XX los sindicalistas de IWW (Industrial Workers of the World) de Estados Unidos, a través del Partido Liberal Mexicano de Ricardo Flores Magón. Los gobiernos nunca han podido sellar esa frontera en movimiento.
Los partidos de izquierda institucional –o institucionalizados– han querido siempre borrar esas genealogías rebeldes. Es imposible. Los trabajadores, en sus modos de ser, de hacer y de pensar la organización y la lucha, las han heredado, preservado y enriquecido, incluso aquellos que nunca oyeron o leyeron acerca de esos ancestros.
La cuestión de la genealogía de las rebeliones es vital para la comprensión en cada caso de sus motivos y sus lógicas. La revolución mexicana de Independencia de 1810, encabezada por los curas Hidalgo y Morelos, fue una gran insurrección agraria e indígena. La Revolución Mexicana de 1910 también lo fue, con los contenidos y las formas organizativas de su época.
Todo movimiento revolucionario mexicano auténtico –y el EZLN es uno de ellos– es heredero de esa doble genealogía. Del mismo modo, la genealogía de las grandes huelgas generales de 1969 con ocupación de fábricas en Argentina se remonta, entre otras, a la Semana Trágica y a la Patagonia rebelde; y la genealogía de los piqueteros y sus métodos de lucha –entre ellos la gran rebelión urbana de diciembre de 2001– viene de las formas de organización de sus padres y abuelos en el país de los argentinos. Genealogía no es repetir. Es recibir, enriquecer y renovar la herencia inmaterial que ellos nos dejaron.
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