Los contenidos periodísticos que se publican en este resumen informativo son responsabilidad exclusiva de sus medios emisores y no representan, de manera alguna, la opinión de la Coordinación para el Diálogo y la Negociación en Chiapas.
México, D.F, 8 de marzo de 2010
EZLN
Descarta investigador que fricciones en Mitzitón sean por cambio de religión
Hermann Bellinghausen escribe desde San Cristóbal de las Casas, Chiapas, los estudiosos del escenario religioso en Chiapas han encontrado que las diferencias de credo no son el principal motivo de conflicto en las comunidades, y que en el fondo podrían ser irrelevantes. Así, José Andrés García Méndez, investigador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), admite que “los sucesos iniciados en 1994 modificaron el campo religioso, tanto en la Iglesia católica como en la evangélica”. (La Jornada. Se anexa)
Impunes, violadores de dos tzeltales
Los asistentes al Encuentro de mujeres de La otra campaña Chiapas, que finalizó en esta localidad la noche del domingo, exigieron castigo para 20 presuntos paramilitares priístas que en marzo del año pasado violaron a dos tzeltales en la comunidad Cintalapa, municipio de Ocosingo, caso impune hasta ahora. Familiares de las agraviadas aseguraron durante la reunión que las dos fueron violadas el 6 de marzo de 2009 por 20 hombres armados que vestían como policías estatales. “Pusimos la demanda penal, pero el agente del Ministerio Público no nos cree”, dijeron. (La Jornada, Cuarto Poder)
CHIAPAS
Acusan arraigo de opositor a “ley Sabines”
El ex diputado del PRD, en San Cristóbal de las Casas, Horacio Culebro Borrayas, quien interpuso ante la Suprema Corte una acción de inconstitucionalidad contra la llamada Ley Sabines, fue detenido y arraigado a pesar de que contaba con un amparo, denunciaron familiares del abogado. Culebro es acusado por la Procuraduría de Justicia del Estado por su presunta vinculación en el asesinato del activista Mariano Abarca, líder de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) en Chiapas. Según los familiares de Culebro, éste fue detenido el 24 de febrero por policías ministeriales y arraigado a pesar de que cuenta con un amparo, que le consiguió el Juzgado Séptimo de Distrito el pasado 19 de febrero. “Es falso que esté involucrado en ese asesinato, más bien creemos que se trata de una venganza, porque fue uno de los opositores a la reforma electoral, que finalmente fue invalidada por la Suprema Corte de Justicia”, señaló la fuente, quien solicitó el anonimato. (Reforma)
ASUNTOS RELIGIOSOS
No intervendrá en los conflictos
La Iglesia Católica exhortó a sus fieles a mantener la paz y la convivencia al tiempo de desvincularse de conflictos políticos, partidistas y de las supuestas agresiones que han recibido grupos evangélicos por grupos radicales que al parecer se hacen llamar "El Ejército de Dios".
El asesor de la Pastoral de Comunicación de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, José Luis Espinosa Hernández, reiteró que la Iglesia no participa en cuestiones de violencia. Al tiempo de aclarar que la zona donde se han dado los conflictos en mención son competencia de la Diócesis de San Cristóbal, por lo que seguramente ellos están más enterados del panorama y de esta organización que se vincula con la Iglesia. (Cuarto Poder)
ARTÍCULOS, COLUMNAS Y EDITORIALES
Acoso a las comunidades zapatistas
Carmen Martínez Genis escribe en su columna La palabra andante que “el gobierno no ha aprendido nada de la verdad social e histórica, por eso le sigue apostando a la paramilitarización para acallar a los zapatistas. No entienden que el zapatismo es un movimiento que va más allá de Chiapas y de México, es un movimiento mundial.” (Cambio de Michoacán. Se anexa)
TEXTOS
Descarta investigador que las fricciones en Mitzitón sean por cambio de religión
Hermann Bellinghausen/La Jornada
San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Los estudiosos del escenario religioso en Chiapas han encontrado que las diferencias de credo no son el principal motivo de conflicto en las comunidades, y que en el fondo podrían ser irrelevantes. Así, José Andrés García Méndez, investigador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), admite que “los sucesos iniciados en 1994 modificaron el campo religioso, tanto en la Iglesia católica como en la evangélica”, lo cual se puede resumir en su postura ante el movimiento zapatista.
Las iglesias evangélicas desarrollaron diferentes respuestas, algunas completamente opuestas entre sí, documenta el especialista: “La mayoría, a nivel de la dirigencia, ha manifestado rechazo al zapatismo, en tanto que gran parte de la feligresía ha simpatizado con el movimiento indígena (principalmente presbiterianos y pentecostales), a grado tal que en diversas comunidades selváticas congregaciones completas de evangélicos se han unido al zapatismo, mostrando con esto la variedad de formas de conceptualizar y practicar la actividad cristiana y política de los evangélicos”.
Por lo demás, el protestantismo es ahora “más chiapaneco que protestante”, postula García Méndez en Chiapas para Cristo: diversidad doctrinal y cambio político en el campo religioso chiapaneco (MC editores, México, 2008). Aquí ha habido un desarrollo autóctono, complejo y cambiante. Las iglesias no católicas se subdividen, se adaptan a necesidades inmediatas.
Como es sabido, el componente político de la religión en Chiapas es marcado y rebasa las clasificaciones. Las religiones no son organizaciones políticas, aunque sus iglesias merodeen esa arena. Una cosa es ser católico “tradicionalista” o de la teología de la liberación, o evangélico, presbiteriano, pentecostal, y otra ser del PRI, el PRD o zapatista. En todos hay de todo, como ilustra el estudio Chiapas para Cristo. Por eso resulta artificial encerrar en “conflicto religioso” lo que suele ser otra cosa.
Algo muy distinto es que la organización de determinados grupos contrainsurgentes sea propiciada por alguna denominación religiosa, como sucede con el evangélico Ejército de Dios (al menos miembros suyos) en la comunidad de Mitzitón y sus alrededores. Allí, el punto de ruptura o inflexión política se origina no tanto con el cambio de religión de un grupo, como su desafío a prácticas y acuerdos comunitarios. Esto es característico del uso político de las religiones en Chiapas.
Tales diferencias hoy resultan útiles para quienes buscan allanar el paso a una autopista y su cascada de proyectos turísticos y extractivos por encima de los derechos y la viabilidad futura de las comunidades. También sirve para instrumentar disputas de tierras por grupos que no tienen derecho a ellas; las promesas partidistas en tiempo prelectoral, como el actual, impostan legitimidades para despojar a los zapatistas de sus territorios y, de paso, frenar el proceso de autonomía, consolidado tras 15 años, pese a los intentos de “desmantelamiento” económico, militar y agrario.
La información oficial y las propias iglesias han sido proclives a poner el énfasis de los conflictos comunitarios en presuntas o reales diferencias entre creencias, siempre cristianas y todas, sin excepción, impuestas de diversos modos a la población indígena. El catolicismo llegó hace 500 años, el protestantismo hace 100. Ambos siguen pugnando por sobreponerse a la espiritualidad maya y sus costumbres, que son esencialmente democráticas y comunitarias, según ha sugerido con singular empatía Carlos Lenkersdorff.
En Mitzitón, como en decenas de localidades en las montañas de Chiapas, la divergencia de credo enmascara intentos de fracturar a las comunidades zapatistas y sus simpatizantes, y arrebatarles tanto sus tierras ancestrales como las recuperadas tras el levantamiento de 1994 en las selvas de Chilón y Ocosingo.
Acoso a las comunidades zapatistas
Carmen Martínez Genis/La Palabra Andante/Cambio de Michoacán
Así como el gobierno redujo mentalmente al EZLN a un puñado de hombres armados, también redujo la idea de solución del conflicto a la deposición de las armas de ese puñado de hombres. No se dio cuenta de que el EZLN dispone de algo más contundente: la verdad social y la verdad histórica. Las armas militares del zapatismo son ciertamente inferiores a las del Ejército Mexicano, pero no ha hecho nada el gobierno por adelantar en el terreno de la historia, o en el terreno de la verdad social indígena. Esa batalla la ha perdido: Carlos Montemayor
El pasado 3 de marzo, la Junta Buen Gobierno “El camino del futuro” de la comunidad zapatista de La Garrucha, denunció ante la sociedad nacional e internacional las nuevas amenazas de ataque y desalojo que han recibido por parte del grupo paramilitar de origen priísta (y hoy conformado también por perredistas) Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (OPDDIC) que desde hace ya muchos años se ha dedicado a atacar a las bases de apoyo zapatistas con la finalidad de mermarlas.
Según informes que en su momento proporcionó el Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas, AC (CAPISE), la OPDDIC surgió el 20 de mayo de 1998 en la comunidad de El Censo, municipio de Ocosingo, “fundada y dirigida por el señor Pedro Chulín Jiménez (ex diputado por el Partido Revolucionario Institucional –PRI- de la LXI Legislatura local de Chiapas), originario de la comunidad de Taniperla. Su fundación se gestó bajo el periodo de gobierno de Roberto Albores Guillén y su lema es: “Para defender el derecho”.
Desde su fundación hasta hoy, la OPDDIC ha sido cobijada, entrenada y fuertemente armada por los gobiernos local, estatal y federal, disfrazándola de organización civil. En su comunicado la JBG zapatista denuncia:
“Los tres malos gobiernos continúan con las formas de campaña de contrainsurgencia (...) Llegó en nuestras manos el acta de acuerdo firmado por su dirigente de la OPDDIC, Manuel Hernández Jiménez. En sus actas de acuerdo tienen el plan de desalojar nuestros compañeros bases de apoyo de Santo Domingo, conocido como casa blanca, donde fueron a provocar el pasado primero de septiembre de 2009, esta tierra es recuperada, no permitiremos el desalojo de las bases de apoyo zapatista.”
Confirman ellos que están armados y hasta con bombas. Que van a entrar organizados en dos formas, un grupo desalojando y el otro grupo posesionando. Los nombres de quienes dirigen a los armados son Juan Santiz Ruiz, Fausto Gómez Hernández, José Cruz Méndez, Bartola Santiz Clara, Manuel Clara Cruz, Mario Ruiz Cruz, entrenados por Caralampio Álvarez Gómez, Luis López Hernández, Benito Álvarez Gómez, Vicente Álvarez Gómez, José Cruz Méndez, Mariano Cruz Toledo.
Esto totalmente está claro los planes del gobierno, que compran personas para que realicen la forma de chingar al pueblo que lucha en contra del sistema. Están dividiendo porque el terreno es recuperado, el mal gobierno entregó a personas que no han luchado por ello (...)
Defenderemos nuestras tierras cueste lo que cueste, pase lo que pase, así queda claro quiénes son los responsables de lo que vaya a suceder (…)
Efectivamente, como dijo Carlos Montemayor, ese incansable luchador por las causas justas fallecido el pasado 28 de febrero, el gobierno no ha aprendido nada de la verdad social e histórica, por eso le sigue apostando a la paramilitarización para acallar a los zapatistas. No entienden que el zapatismo es un movimiento que va más allá de Chiapas y de México, es un movimiento mundial.
¡Súmate a la acción dislocada nacional e internacional en apoyo a las JBG que se realizará el 20 de marzo!
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